Peligros Brilla ha salido cinco días antes, exactamente a la hora en la que se producirá el máximo del eclipse, para comprobar si los relieves del entorno podrían interferir en la observación desde nuestro municipio.
El próximo miércoles 12 de agosto, poco después de las ocho y media de la tarde, Peligros vivirá un atardecer fuera de lo habitual. La Luna llegará a ocultar casi todo el disco solar mientras el Sol desciende hacia un horizonte en el que montes, árboles y edificios pueden convertirse en protagonistas inesperados.

España se prepara para uno de los grandes acontecimientos astronómicos de 2026. Una amplia franja del país podrá contemplar un eclipse total de Sol. En Granada, y por tanto en Peligros, no alcanzaremos la totalidad, pero el fenómeno será extraordinariamente profundo: los cálculos sitúan el oscurecimiento máximo en nuestro municipio en torno al 95,9 %.
No veremos desaparecer completamente el Sol ni podremos contemplar la corona solar, como ocurrirá dentro de la franja de totalidad. Pero desde Peligros la Luna dejará visible únicamente una pequeña parte del disco solar, proporcionando uno de los eclipses parciales más espectaculares que podremos observar desde nuestro pueblo.
Y existe una circunstancia especialmente importante: cuando llegue el momento de máxima ocultación, el Sol estará ya muy bajo sobre el horizonte.
Eso significa que elegir correctamente el lugar desde el que observarlo puede resultar casi tan importante como disponer de unas gafas adecuadas. Un edificio, una hilera de árboles, una pequeña elevación del terreno o alguno de los relieves que rodean Peligros podrían ocultar el Sol antes de que alcance el horizonte astronómico.
Momento aproximado de máxima ocultación ≈ 95,9 %
Oscurecimiento máximo previsto ≈ 5,4°
Altura del Sol sobre el horizonte Oeste-noroeste. Dirección hacia la que habrá que mirar
Por eso Peligros Brilla ha salido a comprobarlo
El viernes 7 de agosto hemos querido hacer algo muy sencillo, pero especialmente útil para nuestros lectores: salir a la calle exactamente a la misma hora en la que se producirá el máximo del eclipse cinco días después.
A las 20:37 horas buscamos el Sol desde distintos puntos y observamos la línea del horizonte.
El objetivo no era simplemente contemplar una bonita puesta de Sol. Queríamos saber algo mucho más práctico: qué habrá realmente delante del Sol desde Peligros cuando llegue el momento más esperado del eclipse.
La primera comprobación resulta favorable. El Sol todavía aparecía con una separación apreciable respecto a los relieves visibles del horizonte, lo que permite pensar que desde zonas suficientemente abiertas de Peligros podrá observarse el momento de máxima ocultación sin que los montes lo escondan.
Existe, no obstante, un pequeño matiz. El Sol no ocupa exactamente la misma posición en el cielo todos los días. El 12 de agosto estará algo más bajo que durante esta primera comprobación, por lo que habrá que tener especialmente en cuenta cualquier obstáculo situado muy cerca de la línea del horizonte.
Precisamente esta es una de las recomendaciones de los especialistas para el eclipse de agosto: comprobar previamente el lugar desde el que se pretende realizar la observación y asegurarse de que hacia el oeste no existan montañas, árboles, construcciones u otros elementos que puedan impedir la visión.
En este caso, Peligros Brilla ha querido adelantarse varios días y realizar esa pequeña prueba sobre el terreno.
Cinco días antes del eclipse hemos salido a buscar el Sol desde Peligros. El miércoles volveremos a mirar hacia ese mismo horizonte, pero la escena será completamente diferente.
La hora que habrá que recordar en Peligros: las 20:37
El eclipse comenzará durante la tarde. Al principio aparecerá una pequeña mordedura en uno de los extremos del Sol. A partir de ese momento, la Luna irá avanzando lentamente sobre el disco solar.
El proceso durará casi una hora antes de alcanzar el instante más espectacular para nuestro municipio.
Comienza el eclipse desde Peligros. La Luna empezará a cubrir progresivamente el disco solar.
La ocultación será cada vez más evidente y la iluminación ambiental podría comenzar a adquirir un aspecto diferente al de un atardecer convencional.
Llegará el máximo. Casi el 96 % del Sol estará oculto y el astro se encontrará muy cerca del horizonte.
El Sol continuará descendiendo hacia el horizonte mientras permanece parcialmente eclipsado.
¿Se hará de noche en Peligros?
No. Y conviene aclararlo para evitar expectativas equivocadas.
Peligros estará fuera de la franja de totalidad, de manera que el Sol nunca quedará cubierto completamente. Tampoco podremos contemplar a simple vista la corona solar, uno de los grandes espectáculos que únicamente aparece durante los breves instantes de un eclipse total.
Sin embargo, que permanezca visible una pequeña parte del Sol no significa que el fenómeno vaya a pasar desapercibido.
Con una ocultación cercana al 96 %, la iluminación del paisaje puede adquirir un aspecto verdaderamente extraño. No será simplemente un atardecer un poco más oscuro. La luz puede perder intensidad y presentar una tonalidad difícil de comparar con la iluminación habitual de una tarde de agosto.
También pueden percibirse cambios en las sombras y una cierta disminución de la temperatura conforme avance el eclipse.
Una curiosidad: durante el eclipse también habrá que mirar al suelo
Los pequeños espacios existentes entre las hojas de los árboles pueden funcionar como diminutas cámaras oscuras. En lugar de proyectar círculos de luz sobre el suelo, podrán aparecer decenas de pequeños soles parcialmente eclipsados, con forma de media luna. Es uno de los efectos más curiosos y sencillos de observar.
El horizonte será decisivo
Este eclipse tiene una particularidad que lo diferencia de otros fenómenos similares observados desde nuestra provincia: se producirá muy avanzada la tarde.
Durante el máximo, el Sol estará apenas unos grados por encima del horizonte. Eso significa que una persona puede encontrarse en Peligros y disponer de un cielo completamente despejado y, aun así, perderse el momento más importante porque tenga delante un obstáculo.
Por eso será recomendable buscar con suficiente antelación un lugar abierto, con una vista amplia hacia el oeste-noroeste.
También hay que tener presente que la puesta de Sol que aparece en los cálculos astronómicos corresponde al horizonte teórico. En la práctica, si tenemos un monte delante, para nosotros el Sol desaparecerá cuando se esconda detrás de ese relieve, aunque astronómicamente todavía no se haya puesto.
Esa diferencia puede ser especialmente importante durante los últimos minutos del eclipse.
Las nubes, la gran incógnita que todavía queda por resolver
Hay algo paradójico en los eclipses. Los astrónomos pueden calcular con extraordinaria precisión dónde estarán el Sol y la Luna, cuándo comenzará el fenómeno y hasta el segundo aproximado en el que alcanzará su máximo.
Pero basta una nube colocada en el lugar equivocado para ocultarlo todo.
La previsión meteorológica deberá seguirse hasta el último momento
Conforme se acerque el miércoles 12 será posible conocer con mayor fiabilidad la nubosidad prevista para Peligros durante la tarde.
Las predicciones realizadas con varios días de antelación pueden cambiar, especialmente en lo relativo a la presencia de nubes en una zona y una hora tan concretas.
Por ello será especialmente importante consultar las actualizaciones meteorológicas durante el martes 11 y, sobre todo, durante la mañana y la tarde del propio miércoles.
La advertencia más importante: proteger los ojos
Toda la expectación que rodea al eclipse debe ir acompañada de una recomendación fundamental.
⚠ Nunca hay que mirar directamente al Sol sin una protección adecuada

Aunque durante el máximo permanezca visible únicamente una pequeña parte del disco solar, esa fracción continúa emitiendo suficiente radiación como para causar lesiones graves e irreversibles en la retina.
Como desde Peligros el eclipse será parcial durante todo el fenómeno, no habrá ningún momento en el que sea seguro quitarse la protección para mirar directamente al Sol.
- Utilizar únicamente gafas específicamente fabricadas para la observación solar y conformes con la normativa correspondiente.
- Comprobar previamente que los filtros no presentan perforaciones, arañazos ni desperfectos.
- Las gafas de sol convencionales no sirven, independientemente de lo oscuras que sean.
- Tampoco deben emplearse radiografías, cristales ahumados, discos compactos ni filtros caseros.
- Nunca deben utilizarse prismáticos, cámaras o telescopios para observar directamente el Sol sin filtros solares específicos instalados correctamente.
- Los menores deberían realizar la observación bajo supervisión adulta.
El riesgo es especialmente traicionero porque una lesión en la retina puede producirse sin que exista una sensación inmediata de dolor. Por eso no hay que improvisar.
Y cuando se ponga el Sol, todavía quedará cielo por mirar
El 12 de agosto será además una fecha especialmente astronómica.
Esa noche coincide con uno de los momentos más esperados para observar las Perseidas, la popular lluvia de estrellas del verano.
Existe además una circunstancia muy favorable: un eclipse de Sol se produce alrededor de la Luna nueva. Eso significa que durante la noche la luz lunar no será un obstáculo importante para quienes quieran continuar mirando al cielo.
Quienes dispongan de ganas y paciencia podrán pasar, en cuestión de unas horas, de contemplar un Sol casi oculto por la Luna a buscar meteoros cruzando el firmamento.
Cinco días antes, Peligros ya ha salido a buscar el Sol
Las comprobaciones realizadas estos días tienen precisamente ese significado.
Todavía no había eclipse. No había una Luna avanzando delante del Sol ni una iluminación extraña sobre nuestras calles.
Pero había una pregunta: ¿podremos verlo bien desde Peligros?
A las 20:37 del viernes 7 de agosto salimos a comprobarlo. El Sol seguía claramente visible sobre el horizonte, descendiendo lentamente hacia los relieves que rodean nuestro municipio.
El miércoles 12, aproximadamente a la misma hora, la escena será muy distinta.
Si las nubes lo permiten, la Luna habrá cubierto casi todo el disco solar y Peligros vivirá uno de esos momentos poco habituales capaces de conseguir que, durante unos minutos, vecinos de todas las edades hagan exactamente lo mismo.
Mirar hacia el cielo.


