
Una ordenanza para responder a la demanda de vivienda y proteger el comercio
Durante su intervención, el concejal señaló que el cambio de uso se plantea como una herramienta para generar oportunidades de acceso a la vivienda, en un contexto de escasez y precios elevados, pero insistió en que el texto también busca evitar un impacto negativo sobre el comercio local, ya que cada local que se convierte en vivienda deja de cumplir una función comercial.
Según se explicó, la elaboración de la ordenanza responde al incremento de solicitudes de cambio de uso detectado en los últimos meses, lo que llevó al Ayuntamiento a trabajar durante varios meses en un texto que fijara criterios claros y homogéneos.
Ámbito limitado y criterios mínimos de habitabilidad
La ordenanza no se aplica a todo el municipio, sino que queda acotada a los sectores 1A y 1B, correspondientes a zonas consolidadas del casco urbano. Quedan excluidas las áreas de nueva construcción, al considerarse que no presentan problemas de locales cerrados o en desuso.
Entre las principales condiciones generales se establece que:
- No se permitirá el cambio de uso en plantas sótano ni semisótano.
- Las viviendas deberán ser exteriores, quedando excluidas las viviendas completamente interiores.
- Se fija una superficie útil mínima de 42 metros cuadrados.
- La vivienda deberá contar, como mínimo, con cocina, estancia-comedor, un dormitorio doble y un cuarto de baño completo.
- Se exigen condiciones técnicas relacionadas con ventilación natural, evacuación de humos, control de humedades, aislamiento térmico, accesibilidad e integración estética en la fachada del edificio.
Asimismo, se indicó que los locales que se encuentren en estado de semiabandono y se transformen en vivienda deberán adaptarse a la estética del edificio, mejorando su integración en el entorno urbano.
Aparcamiento obligatorio con una excepción relevante
Uno de los puntos destacados de la ordenanza es la exigencia de una plaza de aparcamiento por cada nueva vivienda, que deberá generarse dentro de la propia parcela, con el objetivo de evitar un aumento de la presión de vehículos en el centro del municipio.
No obstante, se introduce una excepción para los edificios construidos antes de 1990, al explicarse que en ese periodo la normativa no obligaba a generar plazas de aparcamiento y que, en muchos casos, no existe posibilidad material de hacerlo.
Posiciones de los grupos políticos
Durante el debate, el concejal no adscrito Alberto Miguel Rodríguez anunció su voto favorable, señalando que la ordenanza aporta seguridad jurídica, fija reglas claras y establece criterios técnicos de habitabilidad acordes a la realidad del municipio.
Desde Izquierda Unida, su vocal Mónica Quesada Fernández reconoció que la ordenanza pretende ayudar a paliar la falta de vivienda y valoró positivamente que se dote de cobertura legal al cambio de uso. Sin embargo, explicó que su grupo tenía dudas sobre distintos aspectos técnicos y que había contado con poco tiempo para estudiar el texto en profundidad, por lo que optaron por la abstención, solicitando además que se les remita la información cuando la ordenanza se publique en el Boletín Oficial de la Provincia para valorar posibles alegaciones.
Por parte del Partido Popular, Ildefondo Villegas manifestó el apoyo de su grupo a la ordenanza, destacando como aspectos positivos el incremento de la superficie mínima hasta los 42 metros cuadrados y la exención de la obligación de garaje en edificios anteriores a 1990. Durante su intervención planteó dudas sobre varios casos concretos de locales con superficies inferiores que se encontraban en tramitación, a lo que el concejal de Urbanismo respondió que los expedientes deben resolverse conforme a la normativa vigente en el momento de solicitar la licencia y que no es posible elaborar una ordenanza adaptada a casos particulares.
En nombre del PSOE, Elisabeth Huertas expresó el voto favorable de su grupo, señalando que la ordenanza aporta seguridad jurídica, establece reglas claras para vecinos y vecinas y fija criterios técnicos de habitabilidad que permiten revitalizar locales en desuso y facilitar el acceso a la vivienda.
El equipo de gobierno también votó a favor del texto, respaldando la propuesta presentada desde el área de Urbanismo.
Aprobación inicial y exposición pública
La ordenanza fue aprobada inicialmente con el voto favorable del equipo de gobierno, el PSOE, el Partido Popular y el concejal no adscrito, y la abstención de Izquierda Unida. Tras este acuerdo, el texto deberá publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia, abriéndose el correspondiente periodo de exposición pública.
Con esta aprobación, el Ayuntamiento de Peligros fija por primera vez un marco normativo propio para el cambio de uso de locales a vivienda, delimitando las zonas en las que se permite, estableciendo criterios mínimos de habitabilidad y tratando de equilibrar la necesidad de vivienda con la protección del tejido comercial del municipio.


